El 4 de enero, los Reyes Magos hicieron una parada muy especial. Visitaron y acompañaron a los enfermos del Hospital de Cuidados Paliativos Laguna. Pero en este caso, Sus Majestades fueron Dani, Carlos y Ben, tres personas del comedor social Luzcasanova que se han beneficiado del proyecto “Solidaridad en Cadena” que han desarrollado alumnos y profesores del Centro Universitario Villanueva durante el primer cuatrimestre del curso.

Estos Reyes Magos, que tan bien saben de sufrimiento por sus situaciones personales, supieron como nadie arrancar a los enfermos del centro y a sus familias una buena cantidad de sonrisas a través de su cercanía, comprensión y cariño. Ayudados por sus pajes, alumnos y profesores voluntarios de Villanueva Solidaria, entregaron un regalo a cada uno de los enfermos. A Marcelino, una corbata; a Mª Luisa, una toquilla azul… Amalia leyó varias veces con emoción el Christmas que recibió de las manos de su Rey Mago, Josefa no paró de dar las gracias por su visita y de decir “hacía mucho tiempo que los Reyes Magos no se acordaban de mí”.

En palabras de Eduardo Hernández de Armijo, director del centro “muchos de los pacientes habían dejado guardado el recuerdo de los Reyes Magos en el fondo de su memoria de niños y ver entrar a Melchor, Gaspar o Baltasar en sus habitaciones les avivó un rincón de su cabeza que ya tenían apagado”.

Desde octubre, Dani, Carlos y Ben han formado parte de un grupo de personas que han recibido de los voluntarios de Villanueva Solidaria, alumnos y profesores de la universidad, formación en cuestiones relacionadas con las habilidades sociales, los buenos hábitos para la socialización o la gestión de las emociones. Con el ejemplo de cariño y ternura que pusieron jugando su papel de Reyes Magos, y la profesionalidad del personal de Laguna, los voluntarios hemos aprendido una buena lección, una gran lección de humanidad.