El lenguaje es el vehículo y el soporte de sentimientos y pensamientos. Pensamientos complejos requieren una estructura lingüística compleja; los simples, expresiones sencillas.
El saber hablar implica saber pensar poder transmitir con claridad lo que sentimos.
Reflexión y expresión llevan al éxito en la comunicación.
Se trata de mejorar la competencia lingüística, comunicativa y cultural de nuestros alumnos porque con ello van a estar mejor preparados para vivir con coherencia, para convivir.