Portada libro EUNSALa agencia Europa Press proporcionó durante años, en el final del franquismo y la transición, la práctica totalidad de las grandes exclusivas informativas, desde la muerte de Franco a la legalización del Partido Comunista. Es lo que se relata en el libro del profesor del Centro Universitario Villanueva José Apezarena «Los periodistas del pisotón. La epopeya de Europa Press», editado por EUNSA.

Apezarena, redactor jefe de Europa Press durante varios años y en la actualidad editor de El Confidencial Digital, recoge en el libro la historia de una agencia que fue pionera en la información y que, por eso mismo, padeció graves dificultades con el poder político y que sufrió numerosos expedientes, hasta el punto de encontrarse al borde del cierre en más de una ocasión.

El título, «Los periodistas del pisotón», se refiere al trabajo de los profesionales de la agencia que, dirigidos por Antonio Herrero, adelantaron noticias tan relevantes como la hospitalización de Franco, los partes médicos durante la enfermedad y finalmente el fallecimiento del general, con su famoso teletipo «Franco ha muerto, Franco ha muerto, Franco ha muerto».

Frente a otros medios mucho más poderosos, durante esos años, Europa Press facilitó las exclusivas del cese de Arias Navarro como presidente del Gobierno, el nombramiento de Adolfo Suárez, la legalización del Partido Comunista, la dimisión de Suárez, las sucesivas crisis de Gobierno, los Pactos de La Moncloa, el Manifiesto de los Cien, el sumario del 23-F…

Con Franco todavía en el poder, la atención que la agencia prestó a la actividad laboral, sindical y estudiantil, el eco que daba a los movimientos de la oposición democrática, le valieron que algunos la motejaran de agencia ‘roja’. La revelación del sumario del 23-F o la difusión del Manifiesto de los Cien sirvió para que otros le acusaran de ‘facha’. Las informaciones sobre las crisis de UCD provocaron que algunas apuntaron que andaba en operaciones políticas en favor del ‘sector crítico’. Y sufrió críticas y dificultades en ámbitos eclesiásticos por la cobertura de la Asamblea Conjunta.

En todos los casos, el director, Antonio Herrero, y sus periodistas se atuvieron al principio básico de informar, cualquiera que fuera el afectado, atendiendo solo al objetivo de contar lo que estaba pasando, contribuyendo así al establecimiento de la libertad y la democracia en el país.