05 Jun 2026 Inteligencia artificial y psicología clínica: hacia tratamientos más personalizados para la depresión
El Precision Mind Lab de la Universidad Villanueva acogió el pasado 1 de junio un seminario internacional impartido por el Dr. Lorenzo Lorenzo-Luaces, investigador de Indiana University, en el marco del proyecto NOVA (PID2024-156740OA-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación de España (MICIU/AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Durante la sesión, el especialista abordó uno de los grandes retos actuales de la salud mental: cómo adaptar los tratamientos psicológicos a las características y necesidades de cada persona mediante herramientas de inteligencia artificial, aprendizaje automático y procesamiento del lenguaje natural.
La conferencia partió de una realidad preocupante. La depresión continúa siendo una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial y, pese a los avances en las intervenciones psicológicas, los tratamientos disponibles no resultan igualmente eficaces para todos los pacientes. Aunque terapias ampliamente utilizadas, como la terapia cognitivo-conductual, han demostrado su efectividad, solo una parte de quienes las reciben experimenta una mejoría significativa. A ello se suman las largas listas de espera y la dificultad de asignar el tratamiento más adecuado desde el inicio.
Tomando como referencia una pregunta formulada hace décadas por el psicólogo Gordon Paul —qué tratamiento, administrado por quién, es más eficaz para una persona concreta con un problema específico—, el Dr. Lorenzo-Luaces exploró las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para avanzar hacia una psicología más precisa y personalizada.
Líneas de investigación: Aprendizaje automático y procesamiento del lenguaje natural
Una parte destacada del seminario estuvo dedicada al uso del aprendizaje automático para combinar múltiples variables clínicas y mejorar la asignación de tratamientos. Sin embargo, el investigador adoptó una perspectiva crítica ante el entusiasmo que a menudo rodea estas herramientas. Junto a ejemplos prometedores, presentó evidencias de las dificultades que muchos modelos encuentran cuando se intenta reproducir sus resultados en nuevas muestras de pacientes. Este fenómeno, conocido como “generalización ilusoria”, pone de manifiesto la necesidad de validar rigurosamente cualquier avance antes de trasladarlo a la práctica clínica.
La segunda línea de investigación abordada se centró en el procesamiento del lenguaje natural. A través del análisis del lenguaje utilizado por los pacientes, estas técnicas permiten estudiar procesos psicológicos clave, como la reevaluación cognitiva, una estrategia fundamental para regular las emociones y reinterpretar experiencias negativas. El ponente mostró cómo diferentes metodologías, desde sistemas basados en diccionarios hasta grandes modelos de lenguaje, pueden ayudar a detectar cambios en la forma en que las personas comprenden y afrontan situaciones que les generan malestar.
La sesión concluyó con una reflexión sobre el papel de la innovación en la investigación científica. El Dr. Lorenzo-Luaces subrayó que el potencial tecnológico de una herramienta no garantiza por sí mismo un beneficio real para los pacientes. En este sentido, defendió la importancia de someter las nuevas propuestas al mismo rigor metodológico que cualquier otra hipótesis científica, recordando que el verdadero avance no reside únicamente en desarrollar nuevas tecnologías, sino en demostrar de forma sólida su utilidad para mejorar la vida de las personas.