02 Feb 2026 Derecho internacional vs. poder global: La Universidad Villanueva analiza el arresto de Maduro en una mesa redonda
La operación militar llevada a cabo por Estados Unidos el pasado 3 de enero en Caracas, que culminó con la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y su traslado a territorio estadounidense para afrontar cargos penales, ha generado un intenso debate internacional. Mientras algunos interpretan el hecho como el fin de una dictadura y una oportunidad para Venezuela, otros alertan del peligro que supone para el respeto al derecho internacional y al principio de soberanía de los Estados.
Una mesa redonda para abrir el debate académico
Este dilema fue el eje central de la mesa redonda organizada por la Universidad Villanueva bajo el título “¿A quién sirve el derecho internacional? A propósito de la operación militar de EE. UU. en Venezuela”. El encuentro estuvo moderado por Alejandro Canónico, director del Grado en Derecho y del Instituto de Buen Gobierno y Calidad Democrática, y Lena Pierrette Georgeault, directora del Grado en Relaciones Internacionales. El objetivo fue analizar la singular situación venezolana y las implicaciones jurídicas, políticas y humanas de un acontecimiento que ha marcado un antes y un después.
La realidad social y política de Venezuela
Antonio Ledezma, abogado y político venezolano, exalcalde de Caracas, subraya la situación social e institucional del país y se preguntó: “¿Dónde está el derecho a la alimentación en un país con un 88 % de su población en situación de pobreza, donde opinar es un delito?” Asimismo, afirmó que “no hay libertad de expresión” y que el colapso de la educación, la sanidad y los servicios públicos impide hablar de una democracia real. En este contexto, advirtió que “la soberanía se ha convertido en un escudo para proteger a dictadores” y recordó, de forma crítica, que Venezuela llegó a ser “el único país del mundo que pagaba para que lo invadieran”.
Ledezma recordó que antes del chavismo existía una alternancia política que permitía el reparto de los poderes públicos, mientras que en la actualidad Venezuela ha quedado en manos de “una sola familia que se reparte el poder”. En este sentido, destacó la paradoja de que Chávez acabara siendo candidato utilizando “las mismas reglas de la democracia que quería destruir”, tras haber estado implicado en acciones armadas que dejaron cientos de víctimas. “Yo no moví ni siquiera un barquito de papel y estuve 24 meses preso”, recordó, en contraste con la rápida rehabilitación política del líder chavista. Finalmente, sostuvo que lo ocurrido el 3 de enero de 2026 “está más que justificado” y ha permitido salir de una situación límite, aunque advirtió que Venezuela “aún no ha llegado a donde quiere llegar” en su camino hacia la recuperación democrática.
La impotencia de la sociedad civil
Tomás Arias Castillo, profesor del ICADE y representante de Vente Venezuela, explicó la dificultad de trasladar la lógica democrática venezolana a parámetros convencionales. Señaló que la soberanía popular está erosionada, amplias zonas del territorio están controladas por fuerzas ilegales y muchas decisiones dependen de actores externos. Desde esta perspectiva, defendió que la población civil ha agotado las vías pacíficas disponibles para sobrevivir en circunstancias extremas.
El derecho internacional y su sentido último
Armando Rodríguez, abogado y catedrático de la Universidad Central de Venezuela, planteó cuestiones clave sobre cómo se llegó a esta situación, qué motivó la intervención internacional y qué escenarios se abren a partir de ahora. Reivindicó el papel del derecho internacional público no solo como regulador de las relaciones entre Estados, sino como un instrumento al servicio de las personas. En su análisis, Venezuela se ha convertido más en un caso de estudio que en un modelo, por la acumulación de crisis políticas, sociales y económicas.
El precedente que deja la intervención
Aldo De Santis, director de la Certificación Internacional en Estrategia y Comunicación Política e IA, advirtió de que la debilidad de ciertas instituciones internacionales para defender la democracia ha facilitado la intervención estadounidense y puede alentar a otros actores a actuar con escasas consecuencias. Para Canónico, este tipo de casos permiten a los estudiantes comprender cómo opera el derecho internacional público en situaciones excepcionales.
Durante el debate, Canónico recurrió a una metáfora divulgativa al comparar la realidad internacional con una serie dramática estructurada por temporadas. La estrenada el 3 de enero de 2026 supondría un punto de inflexión al introducir nuevos actores y dinámicas que alteran profundamente el guion de la política global.
Lena Pierrette Georgeault subrayó la complejidad del escenario internacional tras los acontecimientos de enero, que han supuesto un quiebre en la geopolítica y en la percepción europea del orden internacional. Planteó dudas sobre la capacidad de Europa para actuar con autonomía frente a la influencia de potencias como Estados Unidos y señaló que la justificación explícita de intereses estratégicos, incluidos los energéticos, ha reavivado el debate sobre la legalidad internacional y la soberanía estatal.
Entre la esperanza y el temor
El arresto de Nicolás Maduro ha intensificado el debate sobre el papel del derecho internacional como marco para contener tensiones globales. Para unos, representa alivio y esperanza para millones de venezolanos tras años de dictadura y crisis; para otros, supone una vulneración del principio de soberanía y una señal de que las normas fundamentales pueden quedar en entredicho cuando actúan las grandes potencias.