Publicación del libro: “Democracia en Tensión: Crisis, Retos y Futuro en un Mundo Cambiante”

Esta obra es una publicación del Instituto de Buen Gobierno y Calidad Democrática de la Universidad Villanueva en convenio con la Red Académica de Gobierno Abierto-España (RAGA), y editada por ARANZADI. ISBN: 9788410856288. Los coordinadores del libro son: Alejandro Canónico-Sarabia, María José Valero Estarellas, José Luis Ros-Medina y Joaquín Messeguer

La estructura de la obra se desglosa en diez capítulos esenciales, soportados por la actualidad y profundidad de los aportes de los colaboradores, cada uno abordando una dimensión específica de la tensión democrática, proveyendo detalles y perspectivas teóricas, jurídicas, institucionales, ambientales, tecnológicas y culturales, que refuerzan la importancia y actualidad del debate:

El Capítulo I, “Dimensión ética de la democracia local”, escrito por Jaime Rodríguez-Arana Muñoz, enfatiza que la persona y el ciudadano son el centro de la acción política. El autor subraya que el edificio democrático se sostiene sobre la limitación del poder y la participación social, destacando que la política democrática local es la forma más noble de la acción política, precisamente por su proximidad a la vida real y su capacidad para humanizar la vida política.

Armando Rodríguez García, en el Capítulo II, “Democracia: paradigma instrumental de novedosa antigüedad. El rol de la Administración para su realización”, aborda la democracia como un paradigma lógico, instrumental y utilitario. El autor resalta la complejidad de la democracia, la cual cabalga junto al Estado de Derecho como un equipo compuesto de paradigmas diversos que se integran y complementan para lograr un objetivo común. En este contexto, la Administración Pública y el Derecho Administrativo son elementos instrumentales de primer orden para la realización efectiva de la democracia.

El tema de la gobernanza se torna central en el Capítulo III, “Gobernanza en los tiempos del cólera”, donde Maria Victoria Whittingham analiza la crisis de la democracia a través de la erosión de la confianza, el agotamiento de las mediaciones políticas tradicionales y el ascenso del populismo. La autora fórmula una firme propuesta para consolidar una gobernanza colaborativa como un sistema relacional adecuado para resolver problemas colectivos y fortalecer la supervivencia de la democracia.

Santiago Leyra-Curiá, en el Capítulo IV, “Triunfo de la Estupidez y Partitocracia”, identifica la partitocracia como uno de los problemas fundamentales de la democracia liberal, aludiendo a la degeneración del sistema donde los órganos del poder estatal se convierten en ejecutores de decisiones de los partidos. Propone una solución concreta para paliar los efectos nocivos de la partitocracia: exigir por ley un mínimo de cinco años de experiencia laboral fuera de la política a quienes aspiren a puestos de representación.

Los desafíos de la era digital son examinados por Víctor C. Pascual Planchuelo en el Capítulo V, “Elecciones democráticas, observación electoral y protección de datos en la era digital”. La digitalización ha convertido a los datos personales en la materia prima más deseada para réditos políticos, generando riesgos graves como la desinformación y la manipulación. El autor enfatiza la necesidad de marcos jurídicos comprehensivos y el papel crucial de las Misiones de Observación Electoral (MOEs) para monitorear estos nuevos factores digitales y proteger la integridad de los procesos democráticos.

El Capítulo VI, “Sobre los derechos a la democracia, y a la representación y a la participación políticas”, a cargo de Allan R. Brewer-Carías, profundiza en la noción del derecho ciudadano a la democracia como un derecho político colectivo. El profesor Brewer-Carías alerta sobre la falacia de la «democracia participativa» promovida por discursos autoritarios, que en realidad buscan eliminar la representación y la descentralización política. Concluye que para que pueda existir democracia como régimen político, no son suficientes las declaraciones contenidas en los textos constitucionales que hablen de derecho al sufragio y de participación ciudadana; ni siquiera de separación de poderes. Tampoco bastan las declaraciones constitucionales sobre “democracia participativa” o incluso sobre descentralización del Estado; ni las solas enumeraciones de los derechos humanos. Además de todas esas declaraciones, lo que es necesario en la práctica política democrática, es que se pueda asegurar efectivamente la posibilidad de controlar el poder.

La tecnología, como arma de doble filo, es el foco de Gabriele Vestri, en el Capítulo VII, “Impacto de la inteligencia artificial en la democracia”. La IA ofrece oportunidades para la eficiencia y la transparencia, pero plantea serios desafíos debido a su capacidad intrínseca para concentrar y centralizar el poder, amenazando la igualdad, la privacidad y el pluralismo. La consolidación de la democracia en esta era exige una vigilancia constante, una formación permanente y una adaptación regulatoria proactiva.

El binomio corrupción-populismo es analizado por Fernando Jiménez Sánchez y Júlia Miralles-de-Imperial en el Capítulo VIII, “Corrupción en las democracias: crisis, riesgo de colapso y oportunidad de relegitimación”. Los autores defienden el concepto clásico de corrupción como degradación moral e imparcialidad de las instituciones, un fenómeno que erosiona la legitimidad democrática. Proponen que la crítica populista, aunque una amenaza, puede ser una oportunidad para revitalizar la democracia mediante una agenda reformista centrada en mejorar la representación, las capacidades estatales y los contrapesos institucionales.

En el Capítulo IX, “Democracia ambiental en tiempos de crisis: articulando la participación pública frente al cambio global”, Daniel Barragán vincula la crisis democrática a la triple crisis planetaria (climática, biodiversidad y contaminación). La democracia ambiental se presenta como un paradigma normativo y práctico urgente, sustentado en los derechos de acceso (información, participación y justicia), que es ineludible para enfrentar la emergencia climática y fortalecer la gobernanza abierta y la legitimidad democrática.

Finalmente, el Capítulo X, “La transparencia en el nombramiento de magistrados de las cortes constitucionales”, de Javier Hernando Masdeu, aborda cómo la transparencia en el acceso a los cargos es un requisito esencial de la calidad democrática. El autor analiza el nombramiento de magistrados constitucionales, señalando que la opacidad en estos procesos, incluso en sistemas con control parlamentario, erosiona la legitimidad de los tribunales y que se requiere una mayor publicidad para una mejor comprensión de la interpretación constitucional.

Cada capítulo de esta obra es una invitación al diálogo, a la crítica constructiva y a la acción transformadora. En conjunto, el libro ofrece un diagnóstico lúcido de las tensiones que atraviesan nuestras democracias, pero también presenta una hoja de ruta para su regeneración.

La obra se puede adquirir en el siguiente enlace:

https://www.aranzadilaley.es/tienda/democracia-en-tension

 

Alejandro Canónico-Sarabia

Director del Instituto de Buen Gobierno y Calidad Democrática
Universidad Villanueva (ROR 02fn69884)

Madrid, 1 de febrero de 2026.

Universidad Villanueva
villanuevacomunicacion@gmail.com


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