Más de 40 países participan en el congreso internacional organizado por la Universidad Villanueva sobre educación y carácter

La educación moral, el desarrollo del carácter y la formación integral de las nuevas generaciones centraron los debates del 52º Congreso Anual de la Association for Moral Education (AME), celebrado del 12 al 14 de junio en Madrid. El encuentro, organizado por el Center for Character and Human Growth de la Universidad Villanueva, congregó a investigadores, docentes y responsables educativos procedentes de 40 países para reflexionar sobre algunos de los principales retos que afrontan los sistemas educativos en el siglo XXI.

Durante tres jornadas, los participantes analizaron cuestiones como el impacto de la inteligencia artificial en la educación, la creciente polarización social y la necesidad de formar ciudadanos capaces de convivir, cooperar y comprometerse con el bien común. Los expertos coincidieron en que, más allá de los avances tecnológicos, la educación sigue teniendo como misión fundamental el desarrollo humano y moral de las personas.

Ester Mocholí y María José Valero

El papel de la educación en la formación de ciudadanos comprometidos

Uno de los momentos más destacados del congreso fue la mesa redonda titulada Política educativa y desarrollo integral: carácter, competencias éticas y evidencia en los sistemas educativos, en la que participaron Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE; Fiona Gatty, asesora principal de Templeton World Charity Foundation; Agustín Porres, director regional para América Latina de Fundación Varkey; y Jesús Manso, director general de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial de la Comunidad de Madrid.

El debate puso el foco en cómo las políticas educativas pueden contribuir al desarrollo del carácter, las virtudes y las competencias éticas de los estudiantes. Aunque los participantes defendieron la necesidad de impulsar sistemas educativos orientados al desarrollo integral de la persona, subrayaron que el factor más determinante continúa siendo la labor de los docentes y la calidad de las relaciones que establecen con sus alumnos.

En este contexto, una de las reflexiones más comentadas fue la formulada por Andreas Schleicher: “El verdadero problema no es que la inteligencia artificial sea cada vez más humana; el problema es que nosotros somos cada vez menos humanos”. La afirmación sintetizó una de las principales conclusiones del encuentro: los desafíos educativos actuales no son únicamente tecnológicos, sino profundamente humanos.

La inteligencia artificial no sustituye la formación moral

El investigador estadounidense Richard M. Lerner, catedrático Bergstrom de Ciencia del Desarrollo Aplicada y director del Institute for Applied Research in Youth Development de Tufts University, defendió que el progreso tecnológico no puede reemplazar las capacidades humanas fundamentales.

Según explicó, aunque la inteligencia artificial puede ser más rápida en determinadas tareas, no necesariamente es más precisa ni puede asumir funciones relacionadas con el juicio moral, la empatía o la responsabilidad social. En su intervención recordó una conocida reflexión del expresidente estadounidense Theodore Roosevelt: “Educar a una persona en la mente, pero no en la moral, es educar una amenaza para la sociedad”.

Lerner alertó además sobre el creciente cuestionamiento del conocimiento basado en evidencias y reivindicó una educación que fomente el pensamiento crítico y el respeto por los hechos. A su juicio, resulta imprescindible enseñar a distinguir entre la evidencia y las creencias personales, así como recordar que todos los seres humanos comparten una misma realidad y una responsabilidad común.

La educación del carácter, clave para afrontar los retos contemporáneos

Por su parte, Marvin W. Berkowitz, Founders Professor of Education y codirector del Center for Character and Citizenship de la University of Missouri–St. Louis, defendió la educación del carácter como una herramienta esencial para responder a muchos de los desafíos que afectan actualmente a niños y jóvenes.

Berkowitz rechazó las visiones alarmistas sobre la inteligencia artificial y sostuvo que el reto no consiste en frenar su desarrollo, sino en aprender a utilizarla desde criterios éticos y pedagógicos adecuados. En este sentido, afirmó que la educación del carácter permite fortalecer las capacidades personales necesarias para desenvolverse en contextos cada vez más complejos.

El experto destacó que la formación de la bondad humana constituye la base para que los jóvenes puedan resistir influencias negativas, tomar decisiones responsables y desarrollar proyectos de vida sólidos. Asimismo, defendió el papel de la educación moral en el fortalecimiento de las democracias, al favorecer habilidades como la escucha, el diálogo, la negociación y la búsqueda de acuerdos.

Para Berkowitz, las escuelas deben asumir una doble misión: garantizar la adquisición de conocimientos y competencias académicas, al tiempo que promueven la integridad personal, la responsabilidad y el florecimiento humano de los estudiantes.

Madrid se consolida como referente internacional en educación moral

La dimensión internacional del congreso fue otro de los aspectos más destacados de esta edición. Vianney Domingo, codirector del Center for Character and Human Growth de la Universidad Villanueva, señaló que la celebración del encuentro en Madrid representa una oportunidad para fortalecer la investigación, impulsar la colaboración internacional y promover el avance de la educación del carácter y el crecimiento humano.

Conferencia sobre educación del carácter

En la misma línea, la presidenta de la Association for Moral Education, Phyllis Curtis-Tweed, subrayó la importancia de que los jóvenes tengan acceso a referentes, valores y modelos de conducta que favorezcan su desarrollo integral y les permitan convertirse en ciudadanos comprometidos con sus comunidades y con la sociedad.

El congreso contó con la participación de expertos procedentes de algunas de las universidades e instituciones más prestigiosas del mundo, entre ellas Cambridge, Columbia, Stanford, Pennsylvania, Cornell, Notre Dame y la OCDE. La cita consolidó a Madrid como un punto de encuentro internacional para el debate sobre el futuro de la educación, el desarrollo humano y la formación del carácter en un contexto marcado por los rápidos cambios tecnológicos y sociales.

Universidad Villanueva
villanuevacomunicacion@gmail.com