Alberto Sotillo analiza los desafíos geopolíticos en el Foro Nueva Revista: “El poder ahora mismo es Putin y ahí acaba todo”

El Foro Nueva Revista celebró una nueva sesión bajo el título Un mundo en guerra, protagonizada por el periodista y experto en política internacional Alberto Sotillo, exredactor jefe de ABC, corresponsal en Moscú durante siete años y enviado especial a escenarios de conflicto como los Balcanes, el Cáucaso y Siria. Durante el coloquio, Sotillo ofreció una amplia reflexión sobre el papel de Rusia en el actual escenario internacional, la guerra en Ucrania, el auge de las autocracias y los desafíos que afrontan Europa y Occidente. 

La cultura como herramienta de control en la Rusia de Putin 

Uno de los aspectos abordados por Sotillo fue el uso de la cultura como instrumento político por parte del Kremlin. Según explicó, la Rusia de Vladímir Putin ha convertido el cine, la televisión y otros productos culturales en herramientas de adoctrinamiento dirigidas a la población desde edades tempranas. Como ejemplo, mencionó la aparición de personajes infantiles que transmiten mensajes contrarios al denominado “buenismo”, presentándolo como una de las causas de la caída de la Unión Soviética. 

Para Sotillo, la instrumentalización de la cultura forma parte de una estrategia más amplia destinada a reforzar una visión nacionalista y autoritaria del Estado ruso. 

Foro Nueva Revista con los alumnos de la Universidad de la experiencia

Un sistema construido en torno a Putin 

El analista defendió que el poder en Rusia se encuentra completamente concentrado en la figura de Putin. “El poder ahora mismo es Putin y ahí acaba todo”, afirmó durante su intervención. A su juicio, el presidente ruso ha construido una estructura de poder basada en la subordinación de los servicios de seguridad, el Ejército y los grandes magnates económicos, cuya prosperidad depende de su lealtad al Kremlin. 

Sotillo sostuvo que cualquier figura capaz de cuestionar la autoridad del mandatario es neutralizada y que la ausencia de sucesores claros dificulta cualquier transición política. En este contexto, señaló que una eventual desaparición de Putin podría generar un importante vacío de poder y una intensa lucha interna por el control del Estado. 

La herencia imperial rusa y la obsesión por la expansión 

Durante el encuentro, el periodista explicó que la visión geopolítica de Putin está profundamente influida por la tradición imperial rusa. Recordó la célebre frase atribuida a Catalina la Grande, según la cual “yo defiendo mis fronteras ampliándolas”, una idea que considera plenamente asumida por el actual dirigente ruso. 

Según Sotillo, Putin aspira a recuperar la grandeza de la Rusia imperial construida bajo Pedro el Grande y Catalina II, aunque la realidad internacional del siglo XXI impide reproducir los modelos expansionistas del pasado. Aun así, advirtió de que el presidente ruso sigue marcado por la desaparición de la Unión Soviética, un acontecimiento que considera una de las grandes tragedias históricas de Rusia. 

En su opinión, el Kremlin mantiene la convicción de que Rusia solo puede sobrevivir como una gran potencia expansiva y que, de lo contrario, correría el riesgo de fragmentarse. 

Ucrania, una guerra de desgaste sin una salida cercana 

Respecto a la guerra en Ucrania, Sotillo describió el conflicto como una guerra de desgaste en la que el frente apenas avanza y donde las pérdidas humanas son enormes. Aseguró que Rusia continúa recurriendo a métodos de combate basados en el sacrificio masivo de tropas para obtener avances limitados. 

El experto destacó que, pese a las dificultades económicas derivadas de la guerra y las sanciones, la economía rusa continúa resistiendo, aunque recordó que también la economía soviética pareció resistente antes de su colapso final. 

Sobre una posible negociación, consideró que las posiciones de las partes siguen siendo incompatibles. Mientras Ucrania aspira a un alto el fuego que permita negociar sin reconocer la soberanía rusa sobre los territorios ocupados, Putin exige concesiones territoriales mucho más amplias, incluyendo zonas que ni siquiera controla militarmente. 

Europa ante una amenaza militar y política 

Sotillo insistió en que Europa debe prepararse para afrontar una amenaza que considera tanto militar como política. A su juicio, la respuesta pasa por reforzar las capacidades defensivas europeas y aumentar el gasto en seguridad sin abandonar otras prioridades como la educación o la sanidad. 

El periodista sostuvo que el continente no puede confiar exclusivamente en Estados Unidos para garantizar su defensa y advirtió de que las futuras administraciones norteamericanas podrían mostrarse cada vez menos dispuestas a asumir el coste de la seguridad europea. 

Asimismo, destacó que países como Polonia perciben la amenaza rusa de manera especialmente intensa debido a su proximidad geográfica e histórica. Sin embargo, señaló que el riesgo afecta a toda Europa debido al alcance de las capacidades militares rusas, incluidas las nucleares. 

Además, alertó sobre la dimensión política del desafío. En su opinión, la Unión Europea constituye actualmente una de las principales garantías de estabilidad, prosperidad y paz en el continente, por lo que cualquier debilitamiento del proyecto europeo tendría consecuencias muy graves. 

China y la competencia económica global 

Otro de los asuntos analizados fue el creciente peso de China en la economía mundial. Sotillo afirmó que Pekín actúa guiado principalmente por intereses económicos y estratégicos, aprovechando unas condiciones de competencia muy diferentes a las existentes en Europa. 

Según explicó, el modelo chino permite ofrecer productos a precios extremadamente bajos gracias a unas reglas laborales, salariales y empresariales que no se corresponden con los estándares occidentales. Esta situación, advirtió, está generando una creciente dependencia industrial y tecnológica de Europa respecto a China. 

El periodista alertó de que el objetivo estratégico de Pekín pasa por consolidarse como la gran potencia industrial mundial, debilitando sectores clave de la economía europea, como el automóvil o las tecnologías avanzadas. En este sentido, afirmó que Rusia y China comparten una misma convicción: la creencia de que las autocracias son más eficaces que las democracias. 

Trump y las dificultades para alcanzar la paz 

Durante el coloquio también hubo espacio para analizar el papel del presidente estadounidense Donald Trump. Sotillo consideró que el mandatario mantiene una relación compleja con las democracias liberales occidentales, mientras que muestra una mayor sintonía con líderes de perfil autoritario. 

Según explicó, Trump confió inicialmente en lograr una rápida resolución de la guerra de Ucrania, pero la realidad del conflicto ha demostrado ser mucho más compleja. A juicio del analista, una de las esperanzas del Kremlin es que Estados Unidos reduzca progresivamente su implicación en Ucrania y favorezca una solución más beneficiosa para Rusia. 

Por ello, concluyó que la paz en Ucrania se encuentra actualmente más lejos de lo que muchos preveían hace unos meses. 

Israel, Palestina y el riesgo de una nueva crisis regional 

La última parte del encuentro estuvo dedicada a Oriente Próximo. Sotillo señaló que Israel constituye un actor fundamental en el equilibrio regional y expresó su preocupación por las consecuencias que podrían derivarse de la actual política del Gobierno de Netanyahu. 

Según expuso, la prioridad estratégica del Ejecutivo israelí es impedir la creación de un Estado palestino, al considerarlo una amenaza existencial para la seguridad del país. En este contexto, advirtió de que una eventual expulsión masiva de población palestina tendría importantes repercusiones internacionales, especialmente en forma de nuevos movimientos migratorios. 

El experto recordó que la estabilidad de Oriente Próximo afecta directamente a Europa y defendió la necesidad de analizar el conflicto desde una perspectiva racional, alejada de planteamientos puramente emocionales o ideológicos. Al mismo tiempo, sostuvo que la existencia y supervivencia de Israel constituyen una realidad que debe ser tenida en cuenta en cualquier solución futura para la región. 

Un escenario internacional cada vez más incierto 

La sesión concluyó con una reflexión sobre el deterioro del contexto internacional y el avance de las autocracias. Para Sotillo, el mundo actual se caracteriza por la presencia de actores dispuestos a utilizar la fuerza para alcanzar sus objetivos, una realidad que obliga a las democracias a reforzar tanto sus mecanismos de defensa como sus instituciones políticas. 

En un contexto marcado por la guerra en Ucrania, la rivalidad entre grandes potencias y la inestabilidad en Oriente Próximo, el periodista advirtió de que Europa se enfrenta a uno de los periodos más complejos de las últimas décadas y deberá prepararse para responder a desafíos que ya no son únicamente económicos o diplomáticos, sino también estratégicos y militares. 

Universidad Villanueva
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