13 Abr 2026 El idioma une, pero la literatura construye el pensamiento: Así fue el Encuentro Académico de Literatura Panhispánica
La Real Academia Española fue escenario de la inauguración del Encuentro Académico de Literatura Panhispánica, una cita que reúne en Madrid a expertos y representantes del mundo hispanohablante para reflexionar sobre la literatura como patrimonio común. En el acto participaron Francisco Javier Pérez, Ester Mocholí Ferrándiz, Eduardo Durán Gómez y Clara Sánchez Muñoz, quienes coincidieron en destacar el valor del español como eje cultural compartido.
El director del encuentro, Bogdan Piotrowski, abrió el congreso con la conferencia La literatura panhispánica es la gloria de la lengua española, en la que definió esta iniciativa como un hito para la filología hispana y una respuesta a la necesidad de consolidar un espacio académico propio.

Literatura, identidad y formación humanística
Durante la sesión inaugural, Piotrowski subrayó que la literatura es clave en la construcción de la identidad, tanto individual como colectiva, y defendió su papel como herramienta para comprender la cultura. En la misma línea, Ester Mocholí destacó la apuesta de la Universidad Villanueva por una formación integral basada en el diálogo y las humanidades, más allá de la especialización académica.

Francisco Javier Pérez enmarcó el encuentro en una política lingüística orientada a reforzar la unidad y proyección del español, mientras que Eduardo Durán Gómez advirtió sobre los desafíos que plantean la inteligencia artificial y las redes sociales, insistiendo en la necesidad de fortalecer el pensamiento crítico desde la educación.
Una tradición literaria sin fronteras
La intervención de Clara Sánchez Muñoz reforzó la idea de una literatura panhispánica abierta y diversa, al evocar la valoración de Gabriel García Márquez sobre la obra de Mercè Rodoreda. Esta perspectiva puso de relieve que la tradición literaria en español se construye a partir del diálogo entre distintas voces y contextos.
En conjunto, la inauguración reivindicó el papel de las humanidades en un contexto marcado por la rapidez tecnológica, subrayando la importancia de preservar espacios de reflexión y pensamiento profundo.
Diálogo académico y proyección internacional
Las jornadas posteriores abordaron la relación entre los autores panhispánicos y la literatura universal, así como la identidad compartida del mundo hispanohablante. Entre las intervenciones, la mexicana Liliana Weinberg destacó el valor simbólico de La Mancha como territorio común, mientras que la filipina Daisy López abrió el debate sobre la existencia de una literatura hispanofilipina contemporánea.
Como hilo conductor, se insistió en que, aunque la lengua permite la comunicación, es la literatura la que articula el pensamiento y da sentido a la comunidad cultural.
Clausura y mirada de futuro

El encuentro concluyó con una reflexión conjunta sobre el futuro de los estudios panhispánicos, subrayando que el español no articula literaturas aisladas, sino una tradición común. Los participantes valoraron el congreso como una iniciativa fundacional con vocación de continuidad.
En palabras de Piotrowski, el objetivo no es aspirar de inmediato a un gran congreso, sino sembrar una base sólida para futuros encuentros, consolidando así un espacio de diálogo y desarrollo para la literatura en español.